BOAEn una ocasión escuché a mi tío Luis Alberto Hernández Escalera, a quien le llamábamos “tío Pichi”, repetir efusivamente la palabra “BOA”. Ciertamente, en esta ocasión el no se refería a una serpiente.  En un tono muy gracioso, sonando como disco rayado, la voz de trompeta del tío decía: BOA,BOA,BOA,BOA,BOA. Al momento de este incidente, yo tenía al menos unos 10 años de edad. Me acuerdo como hoy de la carcajada que salió de mí. No podía parar de reír. Pensé que el tío se había vuelto loco.  No es para menos! A menudo tío Pichi se tiraba unas bromas inigualables. Ya cuando pude contener la risa le pregunté a Pichi a qué se refería con la palabra “BOA”.  El me contó que en su niñez la palabra “BOA” era usada en su comunidad de fe como un acrónimo para referirse a tres componentes de la fe Pentecostal: Biblia, Oración, & Ayuno.  La juventud cristiana en sus tiempos bromeaba con unirse al “Instituto BOA” como método preparatorio para la formación ministerial. En otras palabras, el que quería ser “pastor” tenía que entregarse a los elementos del “BOA”. Al momento de la broma ya el tío Pichi era pastor. Lo que me llevó a deducir que él ya se había matriculado y graduado de dicho instituto.

Ya hace más de 20 años de este suceso y ahora al igual que el tío, yo me adentro a las profundas aguas del ministerio pastoral. Ahora que estoy pronto a graduarme de la Universidad de Yale, he tenido el privilegio de sentarme a los pies de los más grandes eruditos de la teología, la ética y la filosofía Cristiana. Y aunque reconozco lo indispensable del estudio sistemático de las escrituras y la historia del cristianismo no puedo mas que volver a ese episodio jocoso con Pichi. “BOA” fue, es, y será el método imprescindible para consolidar todo lo aprendido hasta ahora. El tiempo a solas y colectivo para escudriñar la palabra, la oración como vínculo perfecto con Dios, y el ayuno como ejercicio para cultivar la disciplina y la templanza siguen siendo las prácticas que distinguen al cristiano, sobretodo al pastor. Y aunque Pichi ya no esta, ahora soy yo quien hace reír a carcajadas a mi hijo Samuel Esteban cuando de la nada le repito: “BOA,BOA,BOA,BOA,BOA”.

¿Quieres alcanzar nuevos niveles en tu caminar con Dios? Son muchas las cosas que debemos hacer, pero ninguna tan importante como matricularse en el “Instituto BOA”. ¡Matrícula abierta empezando hoy!

Samuel L. Caraballo

12 de Mayo, 2013

13 comments

  1. Definitivamenta es una combinación perfecta! Como nueva en la vida cristiana, necesito mas dirección, enseñanza, y entendimiento sobre el ayuno!

    1. Gracias Mayra por tu comentario. Eres la primerísima persona que comenta y esto me llena de mucha alegría. Seguro que podemos hablar mas del ayuno. Voy a usar tu comentario de “pie forzado” para próximas reflexiones. Dios te continúe dando sabiduría y fuerzas para seguir este caminar con Cristo. Bendiciones!

  2. muy buena reflexición. ¡Te felicito! Que Dios te continúe iluminando en este camino y que su perfecta voluntad sea hecha en tu vida y en la de tu familia. ¡Te amamos y oramos por ti siempre!

  3. Pastor Luis Alberto, hombre de Dios el cual tuve el privilegio de conocer, ser pastoreada por el y ver que su preparacion en el instituto BOA no fue una solo de palabras si no de hechos. Estoy de acuerdo contigo Samuel, solo caminando en una relacion cercana con Dios podemos experimentar la vida plena, la riqueza de la palabra y tener revelacion fresca de lo que es la vida Cristiana, de otra forma solo tenemos rituales o una religion muerta. Felicidades por tu pronta graduacion y por seguir el llamado de Dios para tu vida y la de tu preciosa familia.

  4. ¡EXCELENTE! Me encantó tu reflexión. Me hizo recordar a Alberto tan claramente. Casi me pareció escucharlo gritar: ¡BOA, BOA!… Qué bueno que tuve el enorme privilegio de conocer a Alberto. Sin dudas, un ser humano excepcional. Un abrazo. Bendiciones.

  5. Conoci a tu tio en mis años de juventud en la iglesia en la cúal militabamos. Y es verdad , biblia,oraciòn y ayuno. es el secreto.

  6. me acuerdo de los momentos buenos en la Fe, siempre en conjunto con su amada esposa Fella. Ahora los 2 estan R.I.P. junto a Dios y ellos dejaron un legado para que siempre estar en el camino recto hacia Dios…Amen!!!

  7. El Pastor Luis A. Hernández Escalera, ejerció su ministerio en la Iglesia Evangélica Unida de Puerto Rico en el Municipio de Río Grande. Bajo su ministerio esta congregación se desarrollo como iglesia organizada en el 1999. Tanto él, su esposa Rafaela y su hijo Albertito descansan en los brazos del Señor. La partida de esta familia dejo un gran vacío entre los que lo conocimos y fuimos bendecidos con sus enseñanzas. No hay duda que este escrito de Samuel Luis es un homenaje póstumo a uno de los héroes modernos de la fe, que aunque partió sigue vivo entre nosotros por lo que aportó a nuestro cremiento como personas y mucho más, como cristianos. !Muchas Bendiciones!

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