El Diccionario de la Real Academia Española define el término “docetismo” de la siguiente manera:

“Doctrina de los primeros siglos cristianos, común a ciertos gnósticos y maniqueos, según la cual el cuerpo humano de Cristo no era real, sino aparente y elusivo como fantasma.”―RAE

Hay quien preguntará, ¿qué hay de malo con eso? ¡Pues, absolutamente todo si usted es Cristiano! Déjeme darle un pequeña pista:

Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.” Juan 1:14 BDLA

La fe Cristiana se fundamenta en el hecho de que Dios se encarnó en la persona de Jesús de Nazaret. Dicha “encarnación” no fue a medias, (50% Dios + 50% hombre). En otras palabras, Jesús no es un fantasma o un cuasi-hombre. La postura ortodoxa del Cristianismo plasmada en el Concilio de Calcedonia del 451 establece que Jesús es totalmente divino y totalmente humano:

“Siguiendo, pues, a los Santos Padres, todos a una voz enseñamos que ha de confesarse a uno solo y el mismo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, el mismo perfecto en la divinidad y el mismo perfecto en la humanidad, Dios verdaderamente, y el mismo verdaderamente hombre de alma racional y de cuerpo, consustancial con el Padre en cuanto a la divinidad, y el mismo consustancial con nosotros en cuanto a la humanidad, semejante en todo a nosotros, menos en el pecado [Hebr. 4, 15];”―Concilio de Calcedonia 451

Esto implica que la humanidad de Jesús, menos en el pecado, abarca los mismos aspectos de nuestra humanidad, incluyendo su genética, corporalidad, estado anímico, capacidad de aprendizaje, etc.

Déjeme ser un poco más explícito. Jesús usó los pañales de su tiempo, tuvo que aprender a ir al baño, a gatear, a caminar, a escribir y leer, a bañarse, tuvo que aprender hacer amigos, etc. Los padres de este tenían la responsabilidad de cuidarlo y nutrir su entendimiento. La comunidad que lo rodeaba jugó un papel formativo. Y en medio de una ocupación militar en toda Palestina, Jesús tuvo las agallas de retar la forma en la cual se hacían las cosas no tan solo en el ámbito espiritual si no también en el cultural, social, político y económico. Lamentablemente la idea que algunos tienen de Jesús es que el “gravitaba” por las nubes mientras sus compañeritos de la casa cuna jugaban con los bloquecitos. ¡Esto es categóricamente falso!

Cualquier percepción o conceptualización de Jesús que aplaque o desligue la naturaleza divina de su naturaleza humana y viceversa, representa un pensamiento erróneo y por lo tanto una “herejía”.

Abro un paréntesis para aquellos que le gusta indagar acerca de la historia Cristiandad, (la cual comenzó mucho antes del día que usted y yo nos convertimos) es necesario estudiar más afondo las posiciones Monofisita y Nestoriana (que lamentablemente también se ven hoy; pero esa es otra entrada). Aviso: tenga cuidado con las versiones castellanas de Wikipedia de estos dos conceptos. En mi opinión dichas versiones no están bien redactadas. Por favor consultar los recursos provisto por el Dr. Justo González y si se siente cómodo con la lectura en inglés le recomiendo un corto libro titulado: Early Christianity por Joseph Lynch para una lectura accesible del tema, ver capítulo 14)

Ahora bien, el asunto que deseo tratar es que de una manera sutil, hoy en día se puede observar vestigios del “docetismo” en nuestros círculos Cristianos. De manera templada, vemos como muchos creyentes, aunque no niegan la encarnación, aplacan la naturaleza humana de Jesús con la visión de un Cristo meramente “divino”. Aunque estos no niegan que “en Cristo somos una nueva creatura”, dicha transformación está limitada al ámbito espiritual del ser humano. Peor aún, esta versión “de la regeneración limitada” no es capaz de “regenerar” el contexto humano donde el creyente está situado. De esta forma encajonan el “actuar” de Cristo en la 4rta dimensión y lo convierten en un amuleto el cual opera solo en la “esfera” de lo metafísico.

La premisa del “Cristo fantasma” ha llevado a muchos a crear una nueva religión caracterizada por los “conjuros”:

“tipo de fórmulas mágicas en la cual se evocan actos que carecen de acciones humanas congruentes a los mismos”.

Es de esta manera que vemos individuos que “arrebatan las llaves de la ciudades” pero no se envuelve en el proceso de política pública de sus comunidades. “Decretan estatutos divinos” pero todos son vetados por los políticos de turno. “Limpian los aires espirituales” mientras le plantan un incinerador en el patio de la casa. “Reclaman salud” al mismo tiempo que los fumigan con “Naled”. “Arrebatan el bienestar para sus hijos” mientras le quitan los fondos a las escuelas que estos asisten y los dejan sin programas de recreación. Al final de estas debacles, todo se resuelve con un simple “esto esta malo; el tiempo se está acabando; ya pronto nos vamos”.

La visión del “Cristo fantasma” tiene a Puerto Rico fastidiado. ¿Transformación? Sí, pero sólo para las almas. ¿Reformación? Sí, pero para las doctrinas. ¿Libertad? Sí, pero sólo para el espíritu porque eso de libertad política le toca a los “Independentistas” y que el Señor los reprenda.

Una isla que se caracterizó por ser el bastión evangélico del caribe y Latinoamérica, ahora se encuentra sumida en un éxodo de habitantes sin precedentes, una crisis económica devastadora y una decadencia moral deplorable. Sin embargo, es sumamente importante notar que el resurgimiento Evangélico en Puerto Rico se materializó en arras a la sacralización del Estado Libre Asociado, (ELA). Lo que hoy todo el mundo admite que es una colonia (ELA), los evangélicos lo llamaron: “La Isla del Cordero”—ideología teológica que justificaba la realidad colonial de Puerto Rico como evidencia del sitial providencial de Dios para con los Puertorriqueños. La colonia hizo sentir a muchos Evangélicos como los “elegidos de Latinoamérica”.

¡Pero Dios nos libre a nosotros los Evangélicos a poner el dedo en esa llaga! ¡Al pan, pan y al vino, vino! ¡Zapatero a su zapato! A nosotros lo que nos toca es orar y continuar reclamando las llaves de las ciudades; las llaves con las cuales ahora juegan los ejecutivos de los fondos buitres!

¿Hasta cuando estamos supuestos a continuar con los conjuros de libertad para los cautivos en las esferas “espirituales” sin reconocer que la decadencia espiritual del pueblo está íntimamente ligada a la decadencia socio-política de estos y viceversa?

¿Qué hacemos con la naturaleza humana de Cristo la cual nos revela que para mejorar la salud, reformar la educación, promover el desarrollo económico equitativo y lidiar con la realidad colonial del país se necesita más que invocar a un Cristo fantasma?

Y me seguirán diciendo:

“Hay por favor Samuel, yo soy libre porque Cristo me hizo libre! Lo que cuenta es como uno se sienta en su interior. Pablo y Silas cantaban en las prisiones de lo mas bien. Chico, no seas tan politiquero. Además tu no vives en Puerto Rico, ¿no te parece eso contradictorio? Pero te dejo que me tengo que ir.”

-Y yo le pregunto: “¿Y a dónde vas con tanta prisa amig@?”

“Voy para la iglesia a “limpiar los aires”.

Será hasta la próxima…..

One comment

  1. Hasta que las personas no tengan el verdadero encuentro y celos por el evangelio sus mentes y sus 👀 sean abiertos no entenderá lo que usted está manifestando es muy profundo para que entiendan .

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